30 segundos para PENSAR

Me pongo en la piel de mi yo publicista.

Y es que, entre los miles de mensajes publicitarios que nos llegan al día, la mayoría recibidos de forma pasiva, un buen día ¡ZAS! aparece uno que te impacta, que te sorprende y que destaca entre todos los demás…ese día ha vuelto a llegar.

Los señores de Sra. Rushmore, agencia que ha tenido la gran idea de ofrecer 30 segundos de televisión para nosotros mismos, para pensar, para reflexionar, olvidarnos del ruido incesante de la televisión… He aquí los culpables.

He de decir que aplaudo la idea de la agencia, de presentar este spot a su cliente, ING DIRECT, y a su vez, reconocer la valentía de estos, por haber aceptado esta propuesta. Aunque, desde mi punto de vista, apostar por esta creatividad, era una apuesta segura.

No hay más que ver la sencillez de la “puesta en escena”: un fondo plano, una música envolvente, frases escritas y unos segundos con sólo música. Pero no merece la pena que siga describiendo, con verlo sobran las palabras.

 

Objetivo conseguido. Llamar la atención sin estridencias, con formas elegantes y sencillas, rompiendo con todo lo que aparece alrededor. ¡Bravo!

Esto es lo que entiendo yo por hacer buena publicidad y por lo que hace ya unos años, me decidí por este camino, hoy día interrumpido por lo que ya todos estamos hartos de oír, la maldita crisis.

Afortunados señores de Sra., enhorabuena y gracias por mantener la esencia de la publicidad viva.

 

The Black Keys, Ready to rock!

IMPRESIONANTE lo que Dan Auerbach y Patrick Carney hicieron la noche del 28 de noviembre en el Palacio de los Deportes de Madrid.

Poco os puedo decir de los teloneros, The Maccabees, ya que llegué al final de su directo, llegaba hasta mi sitio mientras sonaban los acordes de Pelican.

Algo después de las 21,30, The Black Keys subían al escenario para abrir el concierto con Howlin’ for you, de su disco Brothers.

título The Black Keys

Fotografía de @jorge_pm91

No creo que fuera tarea fácil para el dúo de Ohio seleccionar su playlist para la gira con 8 discos a sus espaldas, pero en mi opinión, acertaron de pleno en la recopilación de temas. No eché en falta ninguno de los imprescindibles.

Mi objetivo era disfrutar del concierto de pleno, así pues no me quedé en absoluto con el orden y los nombres de todas las pistas que sonaron en el concierto. Por tanto, menciono a continuación las que para mí marcaron un punto de inflexión.

Gold on the ceiling, de su último disco El Camino, sonó al poco de comenzar el show, el pabellón se vino arriba y los cuerpos de todos, todos los presentes, unas 18.000 almas, empezaron a moverse hechizados por el ritmo del rock americano genuino, con toques setenteros y countries.

The Black Keys                                                           Fotografía de @jorge_pm91

Silencio. Cambio de guitarra. Dan toma su guitarra electroacústica, es el momento de Little black submarines, cambio de tercio y de sonido, perfectamente estudiado, en el momento adecuado.

Intercalando canciones de los dos últimos discos con anteriores trabajos como Rubber Factory (2004) con Girls on my mind, y Magic Potion (2006) con temas como Your touch… Los fenómenos de Ohio nos llevaban por muy buen camino.

Llega Lonely Boy, el tema más popular de su último trabajo, por así decirlo, el cual te invita no, te obliga casi a bailar como un descosido gracias a ese alegre videoclip en el que un señor parece imitar el mítico baile de Carlton Banks en El Príncipe de Bel Air de los 90’.

Ya poco quedaba de concierto, cuando las luces se apagaron y una escenografía sorprendente entró en juego para acompañar a Everlasting Light de Brothers, el momento más íntimo y emocionante del concierto, cuando esas micro-luces invadieron el Palacio.

Everlasting Light                                                          Fotografía de @sheoclock

El broche final lo puso I got mine, canción esperadísima y cierre de oro a una velada que cumplió todas mis expectativas, e incluso las superó. Y es que, Dan y Patrick, guitarra y batería, fuerza y virtuosismo, experiencia y calidad, forman un dúo de genios que se traduce en The Black Keys, eternos.

 

The Dirt Tracks

Abrir el buzón y encontrarse una carta con el EP de The Dirt Tracks, o lo que es lo mismo, la formación valenciana compuesta por Coma, Masid, Karl, Miquel y Rafa, fue una sorpresa positiva no, lo siguiente. Su trabajo, The Madding Crowd, no deja indiferente.

 

Ver la portada ya de entrada, impacta, pero fue girarla y descubrir que dicho EP ha sido masterizado en los míticos Abbey Road Studios…definitivamente ¡no puede empezar mejor!

Y es que, los grandes de Liverpool, The Beatles, grabaron en dichos estudios la mayoría de sus discos. Y no solo ellos, podría nombrar una larga lista de artistas que han pasado por allí, pero me quedo con Oasis y Radiohead.

The Dirt Tracks, llevan a las espaldas una serie de giras, no sólo por la geografía española, sino también por Alemania y Reino Unido, donde su trabajo ha tenido una gran acogida y aceptación.

Es un orgullo para los incondicionales del indie-rock británico, como yo, descubrir un grupo español como The Dirt Tracks. Escuchando The Madding Crowd, se percibe el talento de sus componentes, cultura musical, buen gusto y una influencia de la música británica fusionada en sus canciones con un estilo propio y muy personal.

Respecto a los tracks del disco, sólo desvelaros que me quedo con las guitarras de “The Madding Crow” y “Weird & Green”, por destacar un elemento porque, siendo sincera, desde el minuto cero hasta el final, es un trabajo de gran calidad instrumental y vocal.

Sólo queda escucharles en directo, ¡lo dejo pendiente!

Recomendable 100%, amantes del buen indie, echad un vistazo a www.thedirttracks.com

“Querida” ley de Murphy

Este post no va de música, de viajes o de cualquier tema de los que viene siendo habitual que escriba.

Este post en un “homenaje” a nuestra querida Ley de Murphy, la cual reza “Si algo puede salir mal, va a salir mal”

Algunos me tacharéis de pesimista, negativa, otros de realista. Pero esto no va de actitud frente a la vida, esto va de verdades como puños, de hechos que, sean malos o peor que malos, pasan, NOS pasan.

Me ha llevado a escribir este post una serie de catastróficas desdichas como los libros de Lemony Snicket, convertidos en película con Jim Carrey como protagonista.

¿Comparación exagerada? Puede pero, cuando hablamos de Murphy, exagerar es quedarse corto.

Murphy te puede acompañar en espíritu desde que te levantas hasta que te acuestas. Sin ir más lejos, en el desayuno, con el tópico de la tostada en el suelo por el lado de la mantequilla, ¡pero es que pasa! Gracias a tener que limpiar el desaguisado, llegas tarde a la oficina/lugar de estudios/trabajo. Si coges el coche, todos y digo TODOS los semáforos estarán en rojo para retrasarte aún más. Y si vas en transporte público, no te preocupes, que el autobús/tren o metro, lo habrás perdido por unos pocos segundos.

Ya estás en el trabajo/lugar de estudio y, como apenas has podido desayunar en condiciones, echas unas monedas en la máquina expendedora para coger unas galletas, sándwich y/o un café, zumo… ¿qué sucede? Por supuesto, tu elección se quedará atascada a mitad del proceso y la máquina ni te dará tu comida, ni te devolverá el dinero. Te lías a sacudir la máquina, le das culetazos, golpes con la mano y… ¿cae? Pues no, consigues una serie de contusiones de las que te acuerdas al día siguiente.

Esto es sólo un ejemplo de cómo Murphy y su maldita ley, pueden acompañarte amablemente durante todo el día.

No voy a seguir porque esto me está quedando muy pesimista, y quiero lanzar un mensaje positivo, como siempre, y es que, cuando nos pasan unas cuantas “murphys” seguidas, te cagas en todo (con perdón) pero luego al recordarlas, hasta te echas unas risas contándolas.

Buen finde y que Murphy os dé un poco de tregua 😉

A band called Arctic Monkeys

When friendship, talent and music “come together”, the result is: Arctic Monkeys.

I don’t like tagging music but it is something to reckon their huge role in indie/rock scene.

It all began with four school boys from High Green, Sheffield learning to play instruments by their own.

Alex Turner, Matt Helders, Jamie Cook and Andy Nicholson had started what would become one of the biggest bands in the world.

 

 

These guys knew what they wanted and they were getting it their way.

The first EP was released on 30 May 2005 with their first recorded song “Fake tales of San Francisco” and “From The Ritz to the Rubble” as b-side track.

After signing to Domino, the band released their first album: Whatever people say I am that’s what I’m not, winner of “best British album” in 2007.

It’s not about awards but quality, perfect conjunction of instruments, attitude and original lyrics.

When you listen to this album you’ll be catched up by the distinct, inimitable style of the band.

On @sheoclock, you’ve seen me naming them a few times, I can’t hide my devotion to them…

Earlier this year I had the opportunity of watching them playing live and I can honestly say that it was the most expected and the best concert of my life.

Things started looking good with Miles Kane opening for them.

The concert finished with “505” and Miles Kane returning to the stage for it. It was an amazing closure.

With all of this, besides making apologist of one of my favourite bands, I want to highlight the greatness of music, of natural talents of music that start from a friendship, from the streets.

Long life to real music.

Thanks to @ana_vmo J

El coleccionista

Ellos son Rosa, Diego y Jesús, ¿qué les une? La música, la amistad y, por supuesto, El Coleccionista. Grupo que, en este mes de noviembre, lanza su segundo EP Superucraniana (precedido por Primer tiempo).

Después de escuchar las canciones de Superucraniana, una se queda con ganas de más y es que, en cada pista hay elementos de fusión que sorprenden: un toque de castañuela racial; una melancólica armónica, e incluso un fragmento de piano del “Para Elisa” de Beethoven.

Todo ello unido a una estética fusion-chic que, personalmente me ha encantado.

 

Pero no voy a ser yo la que siga hablando de ellos; os invito a descubrirlos:

Twitter: @ColeccionistaEl
Mucha suerte en este camino chicos 🙂

Una banda llamada Arctic Monkeys

Cuando se une la amistad, el talento y la música, este es el resultado: Arctic Monkeys.

No me gusta etiquetar la música y mucho menos a este grupo, pero hay que destacar su gran papel en el panorama de la música indie-rock a nivel mundial.

Sus miembros, de Sheffield, U.K., se conocían desde pequeños.

 

 

Todo empezó de la mano de Alex Turner, actual guitarra y vocalista, junto con Jamie Cook, vecinos y amigos, que aprendieron a tocar por su cuenta. Más adelante, formaron una banda con compañeros de instituto: Andy Nicholson (puesto en la actualidad ocupado por Nick O’Malley)  tocaría el bajo y a Matt Helders le “tocó” la batería.

Ninguna discográfica formó este grupo entre castings o intereses comerciales…estos chicos sabían lo que querían, y lo iban a conseguir a su manera, y permaneciendo unidos. Sólo de esta forma podría haber salido a la luz Five Minutes with Arctic Monkeys es el EP debut de la banda, lanzado el 30 de mayo de 2005. Contiene la primera canción que la banda grabó en toda su carrera “Fake Tales of San Francisco” y como y b-side, “From the Ritz to the Rubble”.

 

Su primer álbum Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not, galardonado en 2007 como “mejor álbum británico”. No me quiero centrar en los premios, al fin y al cabo no dejan de ser algo material que acaban cogiendo polvo en una estantería. Cualquiera que escuche el álbum, se contagia de un estilo inconfundible e inimitable, música buena, técnica depurada, conjunción perfecta de instrumentos, mucha actitud y letras originales.

En @sheoclock, me habéis visto nombrarles unas cuantas veces, y poner varios temas suyos, no puedo disimular mi devoción por ellos…

A principios de este año, tuve la ocasión de verles en directo por primera vez, en el concierto que dieron en Madrid el 27 de enero de 2012, en el Palacio de los Deportes. Puedo decir, sin duda alguna, que ha sido el mejor concierto de mi vida, el más esperado y el más…todo.

La cosa pintaba bien desde que el telonero, Miles Kane comenzó a tocar. Poco había oído de este músico, fue un descubrimiento para mí, y hoy se ha convertido en un imprescindible en mi playlist.

El concierto, finalizó con el tema 505 de Arctic, con la colaboración en el escenario de Miles Kane. Fue un cierre de fiesta espectacular.

Con todo esto, además de hacer apología de uno de mis grupos favoritos, quiero destacar la grandeza de la música, de los talentos naturales y de la música que sale de dentro, de una amistad, de las calles, no de un laboratorio.

Larga vida a la música de verdad.

Os dejo la colaboración de Miles con Arctic Monkeys, interpretando 505 en Glastonbury J