“Querida” ley de Murphy

Este post no va de música, de viajes o de cualquier tema de los que viene siendo habitual que escriba.

Este post en un “homenaje” a nuestra querida Ley de Murphy, la cual reza “Si algo puede salir mal, va a salir mal”

Algunos me tacharéis de pesimista, negativa, otros de realista. Pero esto no va de actitud frente a la vida, esto va de verdades como puños, de hechos que, sean malos o peor que malos, pasan, NOS pasan.

Me ha llevado a escribir este post una serie de catastróficas desdichas como los libros de Lemony Snicket, convertidos en película con Jim Carrey como protagonista.

¿Comparación exagerada? Puede pero, cuando hablamos de Murphy, exagerar es quedarse corto.

Murphy te puede acompañar en espíritu desde que te levantas hasta que te acuestas. Sin ir más lejos, en el desayuno, con el tópico de la tostada en el suelo por el lado de la mantequilla, ¡pero es que pasa! Gracias a tener que limpiar el desaguisado, llegas tarde a la oficina/lugar de estudios/trabajo. Si coges el coche, todos y digo TODOS los semáforos estarán en rojo para retrasarte aún más. Y si vas en transporte público, no te preocupes, que el autobús/tren o metro, lo habrás perdido por unos pocos segundos.

Ya estás en el trabajo/lugar de estudio y, como apenas has podido desayunar en condiciones, echas unas monedas en la máquina expendedora para coger unas galletas, sándwich y/o un café, zumo… ¿qué sucede? Por supuesto, tu elección se quedará atascada a mitad del proceso y la máquina ni te dará tu comida, ni te devolverá el dinero. Te lías a sacudir la máquina, le das culetazos, golpes con la mano y… ¿cae? Pues no, consigues una serie de contusiones de las que te acuerdas al día siguiente.

Esto es sólo un ejemplo de cómo Murphy y su maldita ley, pueden acompañarte amablemente durante todo el día.

No voy a seguir porque esto me está quedando muy pesimista, y quiero lanzar un mensaje positivo, como siempre, y es que, cuando nos pasan unas cuantas “murphys” seguidas, te cagas en todo (con perdón) pero luego al recordarlas, hasta te echas unas risas contándolas.

Buen finde y que Murphy os dé un poco de tregua 😉

A band called Arctic Monkeys

When friendship, talent and music “come together”, the result is: Arctic Monkeys.

I don’t like tagging music but it is something to reckon their huge role in indie/rock scene.

It all began with four school boys from High Green, Sheffield learning to play instruments by their own.

Alex Turner, Matt Helders, Jamie Cook and Andy Nicholson had started what would become one of the biggest bands in the world.

 

 

These guys knew what they wanted and they were getting it their way.

The first EP was released on 30 May 2005 with their first recorded song “Fake tales of San Francisco” and “From The Ritz to the Rubble” as b-side track.

After signing to Domino, the band released their first album: Whatever people say I am that’s what I’m not, winner of “best British album” in 2007.

It’s not about awards but quality, perfect conjunction of instruments, attitude and original lyrics.

When you listen to this album you’ll be catched up by the distinct, inimitable style of the band.

On @sheoclock, you’ve seen me naming them a few times, I can’t hide my devotion to them…

Earlier this year I had the opportunity of watching them playing live and I can honestly say that it was the most expected and the best concert of my life.

Things started looking good with Miles Kane opening for them.

The concert finished with “505” and Miles Kane returning to the stage for it. It was an amazing closure.

With all of this, besides making apologist of one of my favourite bands, I want to highlight the greatness of music, of natural talents of music that start from a friendship, from the streets.

Long life to real music.

Thanks to @ana_vmo J

El coleccionista

Ellos son Rosa, Diego y Jesús, ¿qué les une? La música, la amistad y, por supuesto, El Coleccionista. Grupo que, en este mes de noviembre, lanza su segundo EP Superucraniana (precedido por Primer tiempo).

Después de escuchar las canciones de Superucraniana, una se queda con ganas de más y es que, en cada pista hay elementos de fusión que sorprenden: un toque de castañuela racial; una melancólica armónica, e incluso un fragmento de piano del “Para Elisa” de Beethoven.

Todo ello unido a una estética fusion-chic que, personalmente me ha encantado.

 

Pero no voy a ser yo la que siga hablando de ellos; os invito a descubrirlos:

Twitter: @ColeccionistaEl
Mucha suerte en este camino chicos 🙂

Una banda llamada Arctic Monkeys

Cuando se une la amistad, el talento y la música, este es el resultado: Arctic Monkeys.

No me gusta etiquetar la música y mucho menos a este grupo, pero hay que destacar su gran papel en el panorama de la música indie-rock a nivel mundial.

Sus miembros, de Sheffield, U.K., se conocían desde pequeños.

 

 

Todo empezó de la mano de Alex Turner, actual guitarra y vocalista, junto con Jamie Cook, vecinos y amigos, que aprendieron a tocar por su cuenta. Más adelante, formaron una banda con compañeros de instituto: Andy Nicholson (puesto en la actualidad ocupado por Nick O’Malley)  tocaría el bajo y a Matt Helders le “tocó” la batería.

Ninguna discográfica formó este grupo entre castings o intereses comerciales…estos chicos sabían lo que querían, y lo iban a conseguir a su manera, y permaneciendo unidos. Sólo de esta forma podría haber salido a la luz Five Minutes with Arctic Monkeys es el EP debut de la banda, lanzado el 30 de mayo de 2005. Contiene la primera canción que la banda grabó en toda su carrera “Fake Tales of San Francisco” y como y b-side, “From the Ritz to the Rubble”.

 

Su primer álbum Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not, galardonado en 2007 como “mejor álbum británico”. No me quiero centrar en los premios, al fin y al cabo no dejan de ser algo material que acaban cogiendo polvo en una estantería. Cualquiera que escuche el álbum, se contagia de un estilo inconfundible e inimitable, música buena, técnica depurada, conjunción perfecta de instrumentos, mucha actitud y letras originales.

En @sheoclock, me habéis visto nombrarles unas cuantas veces, y poner varios temas suyos, no puedo disimular mi devoción por ellos…

A principios de este año, tuve la ocasión de verles en directo por primera vez, en el concierto que dieron en Madrid el 27 de enero de 2012, en el Palacio de los Deportes. Puedo decir, sin duda alguna, que ha sido el mejor concierto de mi vida, el más esperado y el más…todo.

La cosa pintaba bien desde que el telonero, Miles Kane comenzó a tocar. Poco había oído de este músico, fue un descubrimiento para mí, y hoy se ha convertido en un imprescindible en mi playlist.

El concierto, finalizó con el tema 505 de Arctic, con la colaboración en el escenario de Miles Kane. Fue un cierre de fiesta espectacular.

Con todo esto, además de hacer apología de uno de mis grupos favoritos, quiero destacar la grandeza de la música, de los talentos naturales y de la música que sale de dentro, de una amistad, de las calles, no de un laboratorio.

Larga vida a la música de verdad.

Os dejo la colaboración de Miles con Arctic Monkeys, interpretando 505 en Glastonbury J

 

Cultura festivalera en España

Me he animado a escribir este post debido a que algunos de los festivales más sonados de nuestro país han comenzado a confirmar los primeros grupos de sus carteles 2013.

No sólo son simples festivales de música, eventos que duran unos días y se acabó. No. Hay toda una cultura rodeándolos.

Pongamos un ejemplo, el Primavera Sound que yo defino como “moderneo chic”, con grupos nacionales e internacionales, en el que la moda es un elemento más. Se convierte en una pasarela, un caramelito para cualquier headhunter y bloggers especializados en moda. Publicaciones de la talla de Vogue, dedican espacios en torno a este festival:

http://www.vogue.es/galerias/moda-en-la-calle-en-el-primavera-sound-en-barcelona/8682/page/0

Está muy extendido el pensamiento de que en España nos quedamos atrás con respecto a otros países en muchos aspectos, incluido el musical. Si bien es cierto que no nos podemos comparar con UK, para mí, cuna del gusto musical, no hay más que ver las ceremonias de inauguración y clausura de los JJOO de Londres 2012, con momentos como este, Arctic Monkeys tocando una cover de Come Together de The Beatles:

Pero, en mi opinión, España es un buen referente en  cultura festivalera para todos los gustos: indie, rock, pop, electrónica; nacional, internacional… A lo largo y ancho del país; en la costa mediterránea, en el norte…con campings con sombrita y fresquete como a mí me gusta, hablamos del Bilbao BBK y el Sonorama en Aranda.

Un festival reúne un sentimiento por la música. Une a personas con los mismos gustos y a la vez con muchas diferencias. Hay buen rollo.

Estamos en otoño y ya pensamos en ellos, con todo lo que conlleva. No hay más que echar un vistazo a todo el ruido generado en internet, en concreto en redes sociales y blogs, con motivo de las confirmaciones de grupos cabeza de cartel como Blur para el PS 2013; Depeche Mode para el BBK y los nacionales Dorian para el Low Cost.

Y esto no ha hecho más que empezar señores.

Los festivaleros estaremos atentos a las novedades que vayan surgiendo.

Festival rules J

Crónica de un concierto: Supersubmarina

Sala Óxido, Guadalajara, viernes 19 de octubre de 2012.

A tres semanas del concierto, el cartel de Sold Out estaba puesto. Era de esperar, Supersubmarina y la Alcarria, una combinación mágica. No se pusieron a la venta entradas en taquilla, todo agotado.

Los de Baeza, siempre lo han dicho, la Alcarria es su segunda casa y así se les recibe, como unos paisanos.

Presentando su disco Santacruz, comenzaron el concierto con los acordes de Para dormir cuando no estés, El público se vino arriba en cuanto sonó la primera nota.

Alternando canciones de Santacruz (2012), Realimentación (2011) y Electroviral (2010) transcurrió el espectáculo (no tiene otro nombre) de Chino y compañía.

Según pasaban los minutos, la temperatura de la sala iba subiendo, aquello era una olla a presión, pero daba igual, se notaba el calor de la gente, literalmente. Alrededor de hora y media de botes, manos en alto…locura absoluta y total de un público entregado, que se sabía las letras, que las cantaba con fuerza.

El punto de inflexión lo marcó el bis, cuando salieron de nuevo a ese escenario, volvieron con más fuerza si cabe, cantando temas como Kevin Mc Alister y Puta vida, con los que los allí presentes nos volvimos literalmente locos.

Para todos los gustos, letras roqueras como Canción de guerra, íntimas como De las dudas infinitas y clásicos como Ola de calor. Canción que me recuerda a la primera vez que les vi en directo en el Low Cost 2010… Sólo han pasado dos años, pero dos años intensos, con dos discos más a la espalda y dejando huella en cada lugar que pisan.

Si creíamos que aquello no podía ir a más…el broche de oro lo pusieron con Cientocero, ¡subidón!

No puedo y no quiero ser objetiva, no puedo decir nada malo de ellos; sus letras me transmiten, su música me mueve y remueve. Por eso, esta crónica no contiene críticas de aspectos técnicos musicales, son sensaciones que, al fin y al cabo, es el mérito que reside en la música, transmitir y emocionar.

Horas después actuarían en Londres por primera vez en la sala Scala. Espero que sea la primera de muchas, se lo merecen.

http://www.scala-london.co.uk/scala/event.php?id=1864

Cierro este post con una de mis canciones preferidas J

¿Emprender o no emprender? That’s the cuestion!

Hace un par de días, tuve la buena idea de asistir a un taller de coaching gratuito: “Emprender para ganar”. Y digo que fue una buena idea porque me aportó mucho más que si me hubiese quedado en casa. Ante el paro, acción y actitud. La actitud es una de las claves del éxito en cualquier ámbito de la vida, en este caso, el profesional.

¿Por qué asistí? Bueno, creo que si se tiene una buena formación, está imposible prácticamente trabajar en lo que realmente te gusta, te motiva y para lo cual has estudiado años…debes buscarte las castañas por ti mismo. La opción “b” es esperar sentado a que pase algo y, nadie va a ir a buscarte al salón de tu casa.

Las 4p’s del emprendedor son: pasión, perseverancia, paciencia y un plan de acción. En estas cuatro ideas se resume la actitud necesaria para sacar adelante lo que te propongas.

Todo esto está muy bien pero… ¿por dónde empezar?

Lo primero que hay que hacer es desaprender, aceptar el reto y cambiar y, una vez empezamos de cero, no podemos pretender conseguir un resultado y no pagar el precio. Todos los comienzos son duros y los únicos frenos, nos los imponemos nosotros mismos con excusas, miedos y la comodidad.

Así pues, ante la cuestión ¿cómo empezar?, lo fundamental es creer en tu idea para que los demás lleguen a creer en ella. Si se anda un poco perdido: formarse, informarse, mirar lo que hace la competencia, hablar con gente que ha estado en tu lugar y ha sacado un negocio adelante, y, una vez recopilada toda la información y saber cómo proceder, has de poder visualizarlo, ponerlo en marcha, con defectos, no tiene por qué ser una idea perfecta desde el principio, eso se va corrigiendo con el tiempo.

En mi opinión, una de las actitudes más importantes a la hora de emprender con una idea es que te guste, que te motive, pues eso se reflejará al exterior y en concreto al público al que te diriges, ser creativo y ofrecer lo que la competencia no ofrece.

Emprender es lanzarse a la piscina, correr riesgos, pasar a la acción. Emprender es cambiar, enfrentarse a la realidad y esforzarse porque una idea salga adelante. Nadie nos puede asegurar de primera mano que vaya a salir bien pero, si se tiene una buena idea, ¿por qué no ponerla en marcha? Mejor haberlo intentado que quedarse con la duda.

Algo que has hace poco tiempo no se me había pasado por la cabeza, puede que se convierta en mi próximo objetivo. Nunca hay que decir de esta agua no beberé. Y no hay que frenarse por falta de información o ignorar cómo proceder. Mi consejo, apuntarse a este tipo de talleres y cursos de coaching, si tienes una idea, saldrás orientado y con las claves para empezar.

Os dejo parte de un spot de ING que hablaba de este concepto.

¡Buen finde! J

Sonorama 2012

Aquello ya pintaba bien. Verano, música, gente por conocer y ganas de pasarlo bien, con eso era más que suficiente.

Aranda ya tiene que estar acostumbrado a recibir durante unos días de agosto a miles y miles de personas…unas 40.000 esta edición ¡casi nada!

Así es como, un jueves llegamos los okupas desde cualquier rincón de la geografía española.

Ahora toca la parte que no mola: descargar el coche, tienda por aquí, sacos por allá, neveras, sillas, comida y…un poquito de bebida para no pasar sed, ¡que estamos en plena ola de calor!

Montamos el campamento y toca reponer fuerzas, el viaje no ha sido largo, pero tener todo listo, ha costado lo suyo. En mitad de un cerco de pinos, nos resguardamos del sol y ¡empezamos!

Primer concierto que presenciamos: Anni B. Sweet. Era la primera vez que la escuchaba en directo y, he de decir que no estuvo nada mal, pero con las ganas que íbamos de fiesta, quizás algo suave para ese momento.

Poco más que destacar el jueves, pero sí puedo añadir como nota negativa, el grupo No band for Lluvia, no les conocía y, sinceramente, no hizo falta más, un directo decepcionante.

Viernes. Por el día piscina y paseíto por el pueblo, conciertos en las calles, ambientazo.

De esta noche, destacaría a Corizonas y a Kakkmaddafakka como las sorpresas positivas de la noche. A estos últimos no les había escuchado nunca y fueron un descubrimiento, un directo riquísimo.

La decepción de la noche, para mí, vino de la mano de The Zombie Kids, que dos días antes, comunicaron que por causas ajenas a su voluntad no podrían acudir a su cita con el Sonorama. O algo así, no recuerdo muy bien el comunicado, sólo recuerdo el mosqueo que me pillé al enterarme, pues uno de los grupos que tenía interés en escuchar allí, eran ellos.

Sábado. Se nota el cansancio de dos noches a las espaldas y, nunca mejor dicho, ¡que no dormíamos en colchones de látex precisamente! Anyway estábamos dispuestos a darlo todo, el autobús de Red Bull nos ponía la música y la fiesta por el día, gracias a sus Dj’s.

Esa noche prometía, Vetusta Morla tocaría y, aunque no era la primera vez que les veía, estaba cual niña con zapatos nuevos, deseando escucharles. Y no decepcionaron, claro que no, puedo decir que fueron y siguen siendo increíbles, que transmiten sensaciones y que ponen la piel de gallina, al menos a una servidora.

No puedo no mencionar a Sidonie, grupo que no había escuchado nunca en directo, a pesar de toda la trayectoria que tienen a sus espaldas. Mea culpa.

Me dejaron sin palabras, enganchada a ellos desde la primera nota hasta la última del concierto, y eso que, no me sabía ninguna canción. Les aplaudo. Añadir que me terminaron de ganar cuando empezaron a sonar los acordes de una cover de la canción Kids de MGMT ¡Grandes!

Domingo, día de retirada. En esta ocasión, no íbamos a poder ver los conciertos del último día. Oooohhhh, una pena, ¡al año que viene sin falta! Aún así, me fui de lo más contenta de Aranda, buena gente, buen rollo, ganas de pasarlo bien y música, mucha música, es lo que nos unió a miles y miles de personas que ocupamos un trocito de Burgos.

Gracias Aranda, gracias Sonorama. Volveremos…

Music. A way of life

El título de este post es, en esencia, lo que yo siento hacia la música.

A pesar de que este blog nació con la intención de hablar sobre diversos temas, el nexo de unión entre todos ellos, es mi pasión por la música. Esto es una declaración de amor en toda regla 😛

En la mayoría de posts publicados hasta ahora, os dejo pinceladas musicales de los grupos que sigo.

No soy crítico musical, ni experta en la materia. Simplemente, disfruto y mucho, de la música. Compañera y amiga en los buenos y no tan buenos momentos. Refugio y evasión.

Libertad, ganas de comerse el mundo…tristeza, soledad… En cualquier estado de ánimo en el que estés, ahí está ella. Cada momento, tiene su canción, esta es la magia de la música.

Este post no enseña ninguna ciudad, no comenta una serie, no refleja una historia…Sólo cuenta un sentimiento, algo que nos une por más diferentes que seamos o tengamos gustos opuestos.

Me atrae lo diferente, lo peculiar, pero siempre y cuando sea de calidad. Siempre dispuesta a escuchar nuevos sonidos, nuevos grupos de esos “pequeñitos” que apenas nadie conoce y que tienen un encanto especial…

Deciros que, si os gusta la música que estoy incluyendo en los post, estáis más que invitados a @sheoclock en Twitter, donde con más frecuencia (diaria y a veces mayor) cuelgo canciones y grupos que descubro, o que ya forman parte de mis imprescindibles.

Amantes de la música, os deseo un feliz ¡viernes! y que lo disfrutéis al máximo. Os dejo con un clásico:

Estambul

Día 5.

A nuestras espaldas la llegada a Atenas, visitas a Santorini, Éfeso y Mármaris; como no hay quinto malo, ese día prometía.

Teníamos todo el día (aunque se quedaría corto) para conocer la ciudad más poblada de Turquía. Imposible recorrerse Estambul en poco más de 12 horas; había que priorizar.

Comenzamos visitando una pequeña mezquita que, para ser sincera, no recuerdo su nombre. Era bastante complejo, eso sí.

Zapatillas fuera, en la entrada, pañuelo colocado a modo de velo como señal de respeto.

Seguimos caminando por la capital de una encrucijada cultural, Occidente y Oriente separados y unidos a la vez por el Bósforo.

Fotos, fotos y más fotos. Aquello era espectacular.

De fondo, el puente colgante del Bósforo, de más de un kilómetro de longitud.

Emprendemos camino hacia el Mercado de las Especias no sin antes, pararnos a hacer unas fotos (parecíamos turistas chinos) al ver a un repartidor en vespino de… ¡¿Mc Donalds a domicilio?! ¿Para cuándo en España?

Al llegar al Mercado de las Especias, ya habíamos escuchado un par de veces la llamada a la oración desde los minaretes de las mezquitas. El almuédano, encargado de las llamadas, las hace cinco veces al día.

Nos aconsejan, con toda la razón del mundo, no entretenernos demasiado en los puestos del Mercado de las Especias, pues aún nos quedaba la visita al Gran Bazar.

Os dejo una imagen “curiosa” de uno de los puestos, para que veáis cómo se las gastan algunos…

Nos dirigimos a Santa Sofía, antigua basílica patriarcal ortodoxa, después reconvertida en mezquita y, en la actualidad, museo.

He de decir que me dejó sin palabras, a algunos hasta se les saltaban las lágrimas.

Impresionante su enorme cúpula, exponente de la arquitectura bizantina. De ella se ha llegado a decir que “cambió la historia de la arquitectura” *

En frente, la Mezquita Azul y también, un Kebap muy apetecible, que a esas horas ya había hambre…

Los más rezagados y comodones, nos quedamos tomando un té, en las típicas tazas de artesanía turca, cortesía de los dueños del restaurante.

Mientras, nos acompañaba uno de los camareros: Baba, un simpático turco que hablaba perfecto inglés y que fue de lo más amable con nosotros 🙂

Fuerzas repuestas, liras en el bolsillo y camino hacia el Gran Bazar… ¡Locura total!

Los ojos se me iban a todos lados, cientos de puesto llenos de colores; productos de todo tipo y para todos los gustos: joyería, artesanía típica, bolsos, ropa… E imitaciones, muchas.

Allí se impone la ley de la selva. Todos los tenderos tratan de atraerte hacia su puesto.

La táctica era clara: acercarse sólo y exclusivamente al producto/cosa en cuestión que te interesaba de verdad, si no, estás perdido. ¡Comienza el regateo!

Después de…no sé cuántas horas, salimos del Gran Bazar cual murciélagos bajo la luz del sol después de años en una cueva.

La tensión del regateo la pagué con dolor de cabeza… ¡Yo no sirvo para esto!

Eso sí, conseguí unas cuantas cositas a un precio bastante bueno 🙂

Poco después, regresábamos al barco, cansados pero satisfechos, con ganas de pasar otra noche inolvidable.

*[Fuente: Center of Ottoman Power – Simons, Marlise. The New York Times]